10 formas de empezar 2017 de forma extraordinaria

1. Tómate unas merecidas vacaciones. Después de un año intenso te mereces empezar el año al menos con diez días de relax. Busca un hotel donde puedas hacer un digital detox. Te guardan el teléfono al entrar y no tienes conexión a internet en toda tu estadía, un lujo para algunos y un verdadero infierno para los que están adictos a las redes.

2. Ajusta tus horarios laborales. Si tus horarios en 2016 han sido eternos ten en cuenta el resultado de la encuesta realizada por Gallup. En ella se constataba que cuantas más horas trabajamos menos rentables nos volvemos.

3. Anota hoy tus objetivos por mes. Deja de lado tus propósitos de año nuevo. No estamos hablando de ellos sino de tus planes mes a mes, lo que quieres llegar a hacer y conseguir a lo largo de todo el año. Sé realista y no te pongas el listón tan alto o te frustrarás. Esta es una buena forma de empezar el año con las ideas bien organizadas.

4. Subdivide tus objetivos. Cuando los objetivos son demasiado ambiciosos tendemos a posponerlos, por lo que será mejor que los subdividas para que sean más fáciles de alcanzar.

5. Utiliza una agenda y disciplínate. Esta será la forma de tener tus objetivos presentes para poder llevarlos a cabo y no aparcarlos.

6. Modifica tu vocabulario. No intentes hacer algo, sencillamente HAZLO. Las palabras que pronunciamos equivalen a nuestra configuración mental así, si solo “intentas”, “tratas”, “procuras”… lo más probable es que “NO” consigas.

7. Da más las gracias. Pedir por favor, dar las gracias y ser educado con los demás abre más puertas de las que podamos imaginar. Empezar a aplicarlo es fácil y rápidamente verás la diferencia en los otros.

8. Valora los esfuerzos ajenos y propios. A veces solo vemos el lado malo de los demás, nos centramos en tal o tal defecto que los demás no consiguen superar a pesar que se lo dijiste una y mil veces. También nos lamentamos de lo lentos que avanzamos en nuestro negocio o empleo. La clave es valorar lo que sí saben hacer los demás y no centrarnos en lo que hacen mal. En cuanto a los esfuerzos propios es bueno detenerse para darse más cuenta de todo lo que ya hicimos, todo lo que nos desarrollamos hasta la fecha. Ten en cuenta cada uno de tus avances y serás más consciente de tus esfuerzos.

9. No veas la mala intención en los demás. Malgastamos demasiado tiempo en ver la maldad ajena: “me dijo eso con segundas intenciones”, “me copió la idea”, “habrán pensado que soy una tonta”. Este tipo de frases no suman, lo único que hacen es mantener nuestra mente distraída de lo realmente importante. Esto nos quita productividad y nos hace perder rendimiento. Nos abandonamos a ciclos de pensamiento que no llevan a esclarecer nada. Lo cierto es que no sabemos qué es lo que mueve a los demás a hacer lo que hacen por lo que darle vueltas a algo sin solución es en vano. Concede el beneficio de la duda a los demás y dales una segunda oportunidad. Verás la diferencia, ¡vivirás más feliz!

10. ¡Fuera opiniones ajenas! Anótate mentalmente esta máxima de Virginia Woolf: “Los ojos de los demás son nuestras cárceles, sus pensamientos nuestras jaulas”. Las personas cambiamos constantemente de opinión, eso se debe a nuestra continua evolución. Cada conversación, cada experiencia vivida se traduce en mudanzas de pensamiento. Hoy opinamos algo y mañana de forma distinta, por lo que será mejor que dejes a un lado lo que opinan los demás. Hoy quizá no aprueban lo que haces pero mañana pueden llegar a admirarte por ello.
Esta nota fue escrita por La Fábrica de las Palabras para Ladiesnet y publicada originalmente en su web. La ilustración es de Linn Kolbe, mi amiga viajera que se dedica al dibujo y cuya ciudad de residencia actual es Medellín. Esta es su página en Facebook. Si necesitas contenido para tus redes sociales o para tu blog, ¡contáctame!

 

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