La espléndida dueña de la primera boutique de moda de Asunción

María Candela Graciela Pecci La Fábrica de las Palabras

Empezó con  solo 23 años en el negocio y con Gs. 300.000 en el bolsillo. A los 16 ya era profesora de música y estudió piano hasta los 30. Incursionó en el mundo de las matemáticas hasta que se dio cuenta que lo suyo eran los negocios. Su nombre es Graciela Pecci y su “bebé” cumple 50 años.

¿Cómo se dio lo de la tienda? Me sorprende, porque en tu época las mujeres estaban destinadas a ser “solo” amas de casa y a tener hijos.

María Candela Graciela Pecci La fábrica de las palabras
Tarjeta de invitación a un desfile

En casa teníamos una máquina con la que tejíamos. Se puso de moda tejer y era una fiebre muy parecida a la que hay actualmente con el celular. A mi me encantaba y, después de consultar con mi cuñado, que era el único comerciante de la familia, me decidí a empezar junto con mis hermanas con una pequeña inversión cada una.

Se daba el hecho de que yo viajaba mucho a Buenos Aires y veía lo que se vendía ahí. Así, empecé a comprar la lana para tejer, la tejíamos en Asunción y vendíamos en el garaje de mis abuelos. Era algo parecido a lo que hoy son las tiendas donde se venden telas pero con material tejido. Ese es un rubro que hoy ha desaparecido, de hecho, las tiendas que quedaron se mantuvieron como fábricas.

Luego, como yo siempre viajaba a la capital argentina, empecé a ver la posibilidad de traer otras cosas y empezamos con otro sector que vendía mucho más que los tejidos, ya que no había nadie más en Paraguay que lo comercializara. Se trataba de todos los elementos que se utilizaban en las academias de baile, las ropas, las zapatillas de media punta, etc.

Las que bailábamos sabíamos lo que nos costaba encontrar. Siempre había que pedirle al tío o al abuelo que te trajera del exterior. Justo en aquel entonces empezaron a florecer muchas academias de danza y así empezó María Candela, con tejidos y ropa para danza clásica. Poco después empecé a traer ropa y zapatos para mujer, pero los verdaderos inicios fueron así. Nuestro negocio estaba ubicado en la calle Teniente Fariña, a dos cuadras de Abc Color, el diario que justo este año también cumple 50.

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En el mercado Petirossi con las vendedoras de frutas y verduras. Modelos: Marta y Sandra Ferrara y Geraldine Giralt, hija de Graciela Pecci

¿Cuánto tiempo te duró ser la pionera con la única boutique en Asunción? 

No mucho tiempo. Enseguida La Riojana abrió para vender lo mismo que yo, los tejidos y los elementos para danza clásica y empezó a disminuirme la venta. En ese mismo tiempo se también se abrió Martel, pero ellos vendían camisas y, La Rueca, que fue otro negocio con el que competí en aquellos tiempos. Estos últimos vendían tejidos.Ese liderazgo de ser la primera, en realidad, me duro un año o dos.

¿Era fácil traer ropa de otros países cuando tú empezaste?

Había gente que comerciaba con moda pero en sus casas. No estaba muy claro el tema de la exportación y la importación y por eso traíamos en nuestras valijas, porque no había una ley que dijera como debían ser las importaciones. Te ibas y hablabas con un despachante y, al ser poca la cantidad que ingresabas en el país, te dejaban pasar con las ropas en las valijas.

¿Cuándo empezaron a haber normas y regulaciones en las exportaciones?

María Candela Graciela Pecci La Fábrica de las Palabras
En los 15 años de María Candela. En la foto José Luís Ardissone y Graciela Pecci

Cuando Stroessner cayó. Ahí también empezó el IVA, que no existía anteriormente y fue cuando empezamos a realizar nuestros despachos y ordenar las cosas como tenía que ser. En aquella época tenías que ir personalmente tú a elegir la mercancía, podías hablar por teléfono a través de Antelco (que hoy es Copaco). Llamabas a la operadora y ella te conectaba con Buenos Aires, pero lo mejor era ir en persona.

¿Cómo educaste tu gusto para conseguir traer ropa por 50 años y conseguir que siempre se venda?

Yo aprendí de todo lo que vi en la capital de Argentina. Acá las mamás, las de familias de españoles, les traían cosas de España y habían modistas en Paraguay, o sea que nadie traía género de Buenos Aires.

Mi foco eran las clientas jovencitas como yo, así que yo elegía en base a lo que yo me hubiera puesto.

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Desfile en el que, de izquierda a derecha aparecieron Raquel Riart, Sandra Thomson, Marile Dos Santos y Magda Almaral. Año 74.

En el año 77, diez años después de la apertura de María Candela, me fui a Europa por primera vez y ahí de nuevo viví otra explosión interna. Descubrí muchas cosas nuevas para mí y las fui incorporando en mi haber. Cuando te gusta lo que haces, el trabajo es un placer.

¿Y tus hermanas siguieron en María Candela contigo?

No, a los pocos años ellas decidieron retirarse y buscar su propio camino.

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Silvana Isasi, Griselda Frígola y Alain Giralt, hijo de Graciela Pecci posando para Jimena y Rodrigo, la marca infantil que creó la dueña de María Candela

¿Qué pasó cuando María Candela empezó a crecer?

Empecé a confeccionar ropa de niños que fabricábamos totalmente en Paraguay. Tenía una modista que trabajaba desde su casa y, entre ella y yo hacíamos los diseños para la nueva línea de ropa infantil. Nuestra marca se llamó Jimena y Rodrigo y, para vender a ese segmento, abrí en otro espacio, a una cuadra de la casa de mis abuelos. La tienda la atendía mi madre, que era como se gestionaban las cosas en aquella época, en familia.

Esa era una zona muy buena pero luego se inauguró el Villa Morra Shopping (1982-3) y le abrí un brazo a María Candela hacia esa nueva sede, sin cerrar en el centro. Además, inauguré una tienda con ropa para hombres en ese mismo enclave.

Poco más tarde realicé desfiles para la fábrica de tela que se llamaba American Textil. Yo hice toda la colección completa, con todas las telas de la fábrica. Luego, como todo en la vida, el negocio empezó a fluctuar. Siempre ocurre así, hay miles de motivos: la competencia, se enferma la cosa, porque no atienden bien, etc. Así que cuando me aburrí de fabricar yo misma los modelos pensé en comprar modelos prêt à porter (ya confeccionados) y no complicarme más.

María Candela Graciela Pecci La Fábrica de las Palabras
Menchi Barriocanal y Marisol Pecci posando con modelos de María Candela

Al fin y al cabo, cada vez había más comercio al por mayor para comprar y, así como pasaron los años acá y fue entrando más ropa, en la Argentina también crecieron y se convirtió en un mercado descomunal.

Cuando miro hacia atrás me doy cuenta de que yo comercié con muchos países: Argentina, España, Italia, Emiratos Árabes, Brasil, Estados Unidos.

¿Qué estilo le gusta a la mujer paraguaya?

A la paraguaya le gusta lo clásico, el bordado, el encaje y las líneas más sobrias. Eso siempre lo tuve en cuenta a la hora de elegir, ya que los países donde compraba no siempre tenían el mismo gusto y vestían las mismas cosas que gustaban acá. Por ejemplo, Brasil es un país donde se compra ropa más vanguardista, algo que cuesta vender en este mercado.

¿Qué consejos le darías a un emprendedor antes de que se lance a la aventura?

Primero: define bien qué es lo que quieres hacer, porque te tiene que gustar y ser tu pasión. De ese modo ni te das cuenta de que estás trabajando, porque te recreas con lo que haces.

Segundo: es sacrificado. No es fácil. De la misma forma que tienes satisfacciones vas a tener que lidiar con problemas.

María Candela Graciela Pecci La Fábrica de las Palabras
Noemí Gómez. Se inició a los 18 años como modelo de María Candela y luego abrió su propia academia de modelaje

Tercero: tienes que saber que va a haber competencia y vas a tener que lidiar con ella. Yo cuando empecé no existía la que hay ahora y aprendí por el camino, pero hoy ya no puedes perder el tiempo y aprender como hice yo. Debes entrar sabiendo que va a existir y tendrás que tener agallas, cabeza, creatividad, visión de futuro, conocimiento, buen marketing, etc. Antes era todo más como una aventura, hoy es un negocio.

Graciela Pecci en el diván

Cuál fue el mejor día de tu vida: Cuando nació Geraldine, porque yo quería una nena y yo sentí una gran emoción al verla. Fue algo muy fuerte para mí.

Tu mejor virtud: La perseverancia y también creo que supe adaptarme a los tiempos.

Tu peor defecto: La explosión, esto es algo que ya domino. En otras épocas no canalizaba y explotaba. Con el tiempo fui manejando eso y ahora me doy cuenta que, si bien no soy muy virtuosa en eso, al menos ahora pienso hasta 10 antes de dar el grito al cielo.

Una frase que te haya acompañado a lo largo de tu carrera: ¡Yo hice la frase para mi lápida! “Aquí yace la mujer que sí que trabajó” (y estalla en una carcajada alegre). Yo siempre le puse mucha pasión a lo que hice, que es criar a mis hijos y cuidar de mi negocio. No estuve exenta de sufrimientos pero estoy muy satisfecha con los resultados. De nuevo hoy me encuentro en una encrucijada, ya que la competencia es feroz. Vamos a ver cuál será la nueva cara de María Candela en el futuro.

No te pierdas la exposición de María Candela en sus dos sedes de Asunción en el mes de septiembre (Shopping Mariscal López y Shopping del Sol) para celebrar sus 50 años. En ella podrás ver el recorrido de esta gran mujer a través de fotografías de todas las épocas vividas.

Rosa Grimaldi Energia Femenina La Fabrica de las PalabrasMi nombre es Rosa Grimaldi, soy comunicadora digital de profesión y paraguayóloga en mis ratos de distracción. En este blog encontrarás artículos como éste en la categoría “vyrorei”, entrevistas a embajadores de Paraguay y emprendedores con onda y muchos consejos para redactar en el mundo digital de hoy y destacar.

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