Los tres cerebros creadores del restaurante paraguayo más innovador

Servir comida que te va a sorprender y encantar no es el único cometido de este restaurante paraguayo, además, su gastronomía, arquitectura y diseño de interiores esgrimen lo mismo: la defensa de lo local con un toque contemporáneo. Estamos hablando de un proyecto llevado a cabo por tres mujeres excepcionales: la chef Sofía Pfannl, la arquitecta María Silvia Feliciangeli y la arquitecta y diseñadora de interiores Mara Corvalán.

La gastronomía de Pakuri y Sofía Pfannl

Esta joven estudió y practicó nada más y nada menos que en el restaurante situado en el puesto número 17 entre los 50 mejores del mundo. No contenta con eso, una feliz casualidad permitió que realizara prácticas con Massimo Bottura, uno de los mejores chefs del mundo junto con Ferran Adrià.

Con esta presentación creo que va a ser innecesario que te diga que la comida del nuevo restaurante paraguayo situado en Lillo 909 es exquisita. El concepto culinario es ofrecer platos locales, actuales y libres.

Locales porque son productos de la tierra que crecen en Paraguay y que se trabajan con una técnica contemporánea. Por eso lo de actuales y libres, porque no se encasillan en la forma tradicional de prepararlos. Sofía busca constantemente seguir innovando con esos productos y es una investigadora incansable en cuanto a rastreo de nuevas posibilidades.

Pakuri rescata alimentos que se están perdiendo como la piraña, el mandi’i, los yuyos y también frutas y verduras que ni los propios paraguayos conocen. Si tuviera que definir su gastronomía de algún modo sería como exquisita, bienintencionada y rompemoldes.

El nombre del restaurante nos habla de esa intencionalidad de rescate de la que hablábamos. Pakuri es un árbol cuya fruta homónima encantaba a la abuela de Sofía pero hoy es tan difícil de encontrar que ni ella tuvo oportunidad de conocer todavía.

Una carta de entre 12 y 15 platos entre postres y salados es por lo que se decanta la chef.  Así el producto es respetuoso porque siempre es de estación. Estas son muy buenas noticias para los comensales ya que cada trimestre podrán disfrutar de nuevas delicias locales.

El vino y los tragos de este restaurante paraguayo

José Miguel Burga, compañero de Sofía, es el sommelier de la casa. Estudió en Lima en el Instituto del Vino y de ahí pasó por renombrados restaurantes de prestigio internacional de Lima y NY.

José Miguel, al igual que Sofía anda tras un producto diferenciado y único y es por eso que se ha desplazado a tierras vinícolas no tan habituales como las que ofrece Rumanía. El maridaje está por llegar. Pronto un menú degustación con vinos llegará a las mesas de este restaurante paraguayo (artículo relacionado).

Además, junto a su equipo creó unos tragos deliciosos basados en la coctelería tradicional pero con ingredientes locales como yuyos o caña. El resultado son unos cócteles que cumplen con la regla de las tres D: desenfadados, divertidos y  diferentes. Desde mi punto de vista recomendados y muy interesantes.

La arquitectura y María Silvia Feliciangeli

Quien haya pasado por delante del edificio en los meses que duró el proyecto estoy segura de que quedó impresionado.

Después de mucho buscar lugares donde alquilar Sofía y José Miguel se acordaron de un hotel movible de Perú que estaba hecho con contenedores. Una temporada estaba en la playa, otra estaba en Lima y pensaron que esa podía ser una forma segura de invertir.

La oportunidad de encontrar un terreno que cumplía con todas las características que necesitaban en cuanto a cantidad de árboles y ubicación fue lo que les decidió. Así fue como María Silvia Feliciangeli (msfeliciangeli@gmail.com), con una larga carrera en la arquitectura tradicional, salió de su zona de confort para engancharse rápido con la idea de los contenedores.

La condición y reto para ambas fue la de encajar los mamotretos de hierro sin tirar un solo árbol y lo consiguieron. Por otro lado, Sofía  quería ver a todos los comensales desde su puesto así que María Silvia posicionó la cocina en el corazón del proyecto. Quizá sea esa primera premisa la que hizo que la distribución en este proyecto sea tan interesante.

Los containers se situaron conformando los distintos espacios donde uno puede sentarse a comer y, al tener forma alargada, crearon unos salones donde sentarse a compartir muy seductores. En el centro, el espacio central que unifica los ambientes es una caja gigantesca traslúcida de doble altura por donde pasa la luz filtrada a través de listones de madera de cedro. Por último, el exterior fue pensado para que se convierta en una pequeña plaza donde relajarse y disfrutar del clima cuando este lo permite.

Para conseguir contrarrestar la dureza del hierro de los contenedores y el vidrio recurrieron a la madera ubicada en la caja gigante pero, además, los decks de las terrazas en altura se realizaron con madera del árbol local conocido con el nombre de curupay.

Interiorismo y Mara Corvalán

El punto de partida solicitado por Sofía fue el de no utilizar ni plástico ni melamina. Había que decorar tanto el exterior como el interior, por lo que Mara Corvalán, diseñadora del mobiliario y dueña de Alcores, tuvo que pensar en maderas adecuadas a las inclemencias del clima.

El resultado y percepción al entrar es un ambiente sencillo y sin pretensiones pero elegante y con ciertas reminiscencias escandinavas. Tocar la madera tan bien lustrada de las mesas del interior es un verdadero placer para la vista y el tacto. Así como es saber que Mara volvió a elegir para la ocasión una madera local (paraíso) con un detalle que les encantará a las mujeres, el bendito gancho donde colgar la cartera.

Las sillas de cable de la barra son algo muy paraguayo pero con una interpretación mucho más contemporánea y la barra del bar, hecha con una hermosa combinación de paraíso, timbó, cedro y peterevy aporta una energía cálida que solo un material noble como la madera puede conseguir.

En definitiva, un diseño exclusivo hecho para Pakuri que no encontrarás en ningún otro lugar, hecho con mano de obra 100% paraguaya, como la gastronomía de Sofía y la arquitectura de María Silvia. Estas tres mujeres tenían el mismo denominador común y este fue y sigue siendo el rescate de lo local pero con un filtro contemporáneo. Te animo a que te acerques a Pakuri y te dejes llevar por los sentidos.

Mi nombre es Rosa Grimaldi, soy redactora de contenido de profesión y “paraguayóloga” en mis ratos de distracción. Si te ha gustado este artículo puedo crear algo similar para la web o blog de tu empresa. Clica aquí si necesitas información sobre mis servicios y en breve recibirás noticias sin compromiso. Si quieres puedes seguirme en Facebook, Twitter o suscribirte a mi blog. 

Fotos: Valentina Arancedo. Email: valentinaarancedo@gmail.com

 

 

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2 Comentarios

  1. Graciela Gonzalez Meyer says: Responder

    Hay una planta de Pakuri a pocas cuadras de ese lugar, en Lillo y Bulnes, en el Centro de Atencion a la Juventud, Club de Leones de Villa Morra. Cada año se llena de frutas el arbolito que está a la entrada por Bulnes. Pueden pasar a verlo, pedir las semillas y plantarlo para proteger y multiplicar la especie.

    1. Rosa Grimaldi says: Responder

      Wow! Gracias Graciela! Me voy a ir a buscar y se lo diré a Sofía, la chef para que sepa! Un abrazo

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