Cómo implementar la transformación digital en tu empresa

La mayor parte de empresas que he conocido a lo largo de estos 5 años de experiencia tienen la Transformación Digital pendiente. Creen que tener cuentas en las redes sociales ya es signo de digitalización pero la transformación digital es algo mucho más profundo e implica un cambio total en el modelo de negocio de una empresa. 

Hoy te explico qué es, por qué es necesaria y sus ventajas.

¿Qué significa transformación digital?

Para ponerlo fácil transformación digital significa poner tu empresa al mismo nivel de digitalización que tiene cualquier persona de la calle hoy en día.

Pregúntate:

¿Cuánto tráfico al mes hay en tu página en la actualidad?

¿Cómo llegan los clientes hasta ti hoy?

¿Cómo ocurre la venta de tu servicio?

 Si tus respuestas aún no te satisfacen, ya que todo ocurre presencialmente es que tu empresa aún no ha pasado por un proceso de transformación digital.

Para estar digitalizado tus métodos de trabajo y estrategias (internas o de ventas) tienen que ser digitales y ágiles, como tu mercado. Si no estás a la par con tu público en tema de digitalización estás perdiendo clientes.

Todos los días.

La punta del iceberg de la transformación digital son las redes sociales

Lo que haces en las redes sociales es un reflejo del nivel de digitalización de tu empresa y si bien las redes son una parte esencial de la transformación digital, no lo son todo. No basta con tener presencia.

 La “socialización” de una empresa va más allá de las redes. Implica conseguir suscriptores, tener una newsletter y una web que obedezca a una estrategia que ofrezca puro valor a tus clientes.

Una vez tienes todos estos sistemas en plaza tus procesos internos ya han cambiado y tu modus operandi también. Pero no sería tan bonito si fuera tan sencillo, porque la lucha de base es cambiar la mentalidad, el desconocimiento digital y los miedos internos.

Primero los empresarios tienen que abrirse a la digitalización y trazar un plan. Eso de por sí es una odisea ya que, acostumbrados a la inercia de sus puestos y su modo habitual de trabajar, lo más cómodo es mirar hacia otro lado.

Esto se acabó con la pandemia.

El desconocimiento de las nuevas tecnologías y falta de presupuesto es lo que solían alegar los jefazos antes del COVID-19 para no digitalizarse. Lo paradójico es que en cuestión de contabilidad se mantienen al día, ni se les pasa por la cabeza no entender las operaciones diarias (pagos/cobros) de su empresa. Es demasiado importante porque es ahí donde puede haber una fuga de capital.

Pero ahora, especialmente con la situación que estamos viviendo a nivel mundial con el surgimiento de este virus tan “simpático”, se han dado cuenta que la fuga de capital también ocurre cuando no te digitalizas.

Y bien, en estos momentos se encuentran sudorosos frente a una montaña demasiado alta de escalar, se han dado cuenta que ya no hay remedio pero…¿cómo hacerlo más llevadero?

Bueno, querido amigo empresario, antes de que sigas poniéndote nervioso y digiriendo el hecho de que YA NO HAY MARCHA ATRÁS voy a pasar a hablarte de las ventajas de la digitalización. Así hablaremos el mismo idioma.

Ventajas de la Transformación Digital

La transformación digital de por sí es una ventaja con respecto a tu competencia ya que, como te dije antes, la mayor parte de empresas hoy en día siguen sin digitalizarse al 100%. Aparte de eso:

  1. Mejoras la comunicación con tus clientes: como estás en los mismos canales donde se encuentran ellos facilitas su escucha y su nivel de felicidad con los servicios o productos de la empresa.
  2. Apertura a nuevas oportunidades de negocios: el hacer negocios de una nueva manera te abrirá las puertas a colaborar con otras empresas de forma diferente.
  3. Más innovación y creatividad en la empresa, por lo tanto, empleados más felices: la tecnología está en constante cambio y mantener a tus empleados en formación continua los mantendrá más contentos.
  4. Reduce costes: gracias a la transformación digital te ahorras en tiempo, traslados y materiales que anteriormente tenías que pagar. Los procesos se agilizan.
  5. Alargas la vida de tu empresa: como decía anteriormente, el coste de no transformarse es tan caro como desaparecer.

¿Crisis o creces?

Si necesitas has estado postergando la transformación digital de tu empresa, empieza hoy con los cambios haciendo clic aquí para saber de una vez por todas qué estás haciendo mal y conseguir la claridad que necesitas para empezar a patear el camino correcto.

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